sábado, 15 de noviembre de 2008

"Querida Hija: La felicidad no exíste. Son sólo momentos muy lindos."












Me atrevería a denominar casi ridículo a como algunos nos esmeramos en pensar los 3 deseos antes de soplar las velas de cumpleaños: "Salud, dinero y amor", "Que me vaya bien en la facultad el año que viene", "Vivir por siempre feliz". Pienso a dónde iran a parar tantos pedidos: suelto una carcajada y después me cuestiono quién habrá inventado esta simpática costumbre. Me imagino a un familiar gritando desde atrás: "¡Pedí tres deseos!". Sí, definitivamente así fueron creados.
Lo curioso de la cuestión es que.. Antes de soplar las velitas NADIE se olvida de lo que va a pedir, ni siquiera el más incrédulo.
Este año, hace ya algunos días, tuve el honor de tener más tortas de cumpleaños que años cumplidos, y me dediqué entonces a analizar lo que realmente quería pedir para los 19 que se asomaban. Recordé entonces los anteriores aniversarios: hace ya algun tiempo venía pidiendo lo mismo.
Las últimas velas en soplar fueron en compañía de amigas: todavía no había decidido qué pediría hasta que una de ellas notó mi preocupación y, durante el típico cantito me susurró al oído: "Esta vez, pedí otra cosa."
Habrá que ver si todo esto funciona (no se olviden que los deseos no se cuentan), pero es preferible agarrarse de este tipo de utopías para pensar que las cosas, aunque sea un poquito, mejoran.

Fotos: Florencia Karakachoff

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta lo que decís, marina

Flori dijo...

Fotograficamente el blog le hace un homenaje a cada una de nuestras amigas..jaja!
Y si marina, tus palabras me gustan.. aparte recuerdo lo de los deseos de tu cumpleaños!